Texto : SOLU
Texto adicional : bb
Traducción desde ingles: La Universidad de Sevilla
Correcciones: Jose Luis de Vicente
La cultura de los VJs:
de la
industria del loop a escenarios en tiempo real
2003 fue
el año del despegue de la cultura VJ y el éxito parece que
continúa. Este año, D-FUSE y Lumens publicarán un libro
importante sobre los VJs, canonizando la tendencia en negro sobre blanco.
Las
comunidades de VJs están creciendo, construyendo sus propias redes y
organizando festivales de VJs en los que se reúnen artistas para mostrar
sus últimas obras y debatir acerca del futuro del VJ en mesas redondas.
Si bien la mayor disponibilidad de sedes y de medios para las actuaciones hacen
que el futuro parezca brillante y cercano, la novedad de la cultura hace que
aún no hayamos sobrepasado el concepto de contemporáneo.
En los primeros días de la MTV, se llamaba Video Jockeys a los jóvenes que presentaban en la cadena vídeos musicales de las estrellas del pop del momento.
Algunos
de ellos se hicieron famosos, presentando sus propios programas de
televisión. La ascensión de la MTV, al pasar de ser una
iniciativa empresarial de éxito a un producto cultural, colocó el
término VJ en el Americnan Heritage Dictionary. Actualmente, el término
VJ hace referencia a artistas escénicos que crean imágenes en
directo para acompañar a diversos estilos de música en diversos
entornos, más que a los bustos parlantes de la MTV.
El VJ
Benton C. Bainbridge, que vive en Nueva York, explica la transición de
término de moda del momento a término artistico.
"Casualmente,
en el año 2000 me di cuenta de una explosión del interés
por el video en directo y lo visual en general. Antes del 2000, cuando le
contaba a la gente que hacía vídeo en directo me miraban con
cierta cara de incomprensión. Ahora le digo a alguien que hago video en
directo y me contesta,
“claro, entonces eres un VJ“
Si bien
ha sido recientemente cuando el término se ha hecho conocido en este
contexto, las representaciones audiovisuales surgieron al principio de la
cultura humana. El VJ Flunchpunkt reivindica que incluso las cavernas de
Lascaux son básicamente restos de raves prehistóricas, fiestas
con elementos visuales previos a la tecnología. Más
recientemente, las proyecciones trippy, los espectáculos de luz de Mark
Boyle en el UFO club de Londres en los sesenta y las sesiones
psicodélicas de los setenta desempeñaron una función
formativa en la cultura underground. Aparentemente, el hombre ha sentido desde
antiguo el interés por las imágenes proyectadas, revertiendo el
acto de ver, o haciendo realidad sus sueños.
Las
diversas aproximaciones a la manipulación visual en directo refleja la
historia y diversidad de los que han practicado este arte..
Los estilos abarcan desde los altamente
técnicos y refinados a los más simples y de baja fidelidad, ya
que los intérpretes utilizan para sus proyecciones desde consolas de
videojuegos y portátiles a complicados escenarios en miniatura. A pesar
de esta variedad, ha surgido un cierto léxico colectivo de
imaginería, tema y técnicas. Las VJ normalmente movilizan la
mirada, implicando continuos movimientos de cámara para producir una
sensación de desplazamiento y experiencias alucinógenas
mímicas con abstracción no linear, apilando y manipulando
imágenes como si se tratara de sonidos. Los VJs proyectan las historias
de la cultura contemporánea, yuxtaponiendo fragmentos extraídos
de la televisión, vídeos, películas, revistas,
animaciones, videojuegos, videoarte, política etcétera para
alimentarse de ellos y recontextualizar la gran manipulación visual que
experimentamos en nuestra vida cotidiana.
El acceso a más herramientas cada vez más fáciles de transportar permiten que una amplia variedad de artistas se inicien en esta forma de contar historias y ha contribuido a la expansión y proliferación de la comunidad de VJs. “El despegue de los Vjs se debe en parte a la accesibilidad de herramientas cada vez más potentes y baratas, como las cámaras digitales y las aplicaciones para portátiles a tiempo real“ afirma Benton. El cambio de lo analógico a lo digital también ha permitido que los VJs viajen más ligeros de equipaje. El equipo pesado, como reproductores de VHS, mesas de mezclas de vídeo, monitores y proyectores ha sido sustituido por portátiles y algunos cables, y la mayoría de los clubes ya han instalado la infraestructura necesaria para las performances visuales.
Junto
con portátiles más pequeños y rápidos, existe
también una amplia variedad de programas informáticos para VJs
entre los que elegir. Audio-visualizers, uno de los mayores portales de
internet pra VJs, tiene en su listado cerca de cien aplicaciones. El estilo de
un VJ va en consonancia con el programa. Las aplicaciones básicas como
Arkaos o Resolume utilizan el teclado para alternar entre una galería de
videoclips o fuentes externas y añadir algunos efectos funky.
Recientemente se ha producido el cambio a aplicaciones modulares más
complejas, como Nato.0+55, Jitter o Puredata que permiten a los VJs programar sus propios efectos y
mezclar y alterar los denominados video-objetos. Esta variedad de programas
aproximan al VJ a la programación informática permitiendo a los
artistas generar elementos visuales sin datos externos. Programas en red como
Keyworks permite
a participantes distantes enviar imágenes que pueden ser mezcladas en
directo en una sesión jam visual.
Como
resultado de este desarrollo de las comunicaciones electrónicas, las jam
sesions y la
interacción se han convertido en actividades esenciales de la cultura de
los VJs. Las comunidades de VJs, como SAT en Montreal, invitan a VJs de varios
países a que envíen imágenes por internet y posteriormente
las reemiten en tiempo real a cualquier PC con acceso a internet.
También han colaborado con universidades como la UPC de Barcelona para
experimentar con internet2, cuyo mayor ancho de banda es más adecuado
para transmitir materiales en vídeo. Las jam sessions también han encontrado su
sede en el neoyorquino club Share, donde los creadores de sonido y visuales se
reúnen semanalmente pra pinchar e improvisar juntos.
Este cambio transcontinental ha producido interesantes resultados. “Como la cultura de los VJs ha pasado a ser un movimiento global, irónicamente nos estamos acercando más a nuestras pequeñas sub-escenas y regiones, dividiéndonos en estilos casi como sucede con la música electrónica. “He observado que ciertas estéticas dominan en determinadas zonas. En Londres manda la imaginería basada en el mundo real, en Berlín los visuales tienden a ser mínimalistas, urbanos y de aristas duras, mientras que en la zona de la Bahía de San Francisco frecuentemente son psicodélicas, arremolinadas y coloristas“ explica Benton.
Naturalmente,
se ha producido un desarrollo paralelo entre la estética visual y la
música a la que acompaña el VJ. En los clubes, los visuales a
menudo funcionan como videos musicales realizados en diálogo en directo
con un DJ. Los gráficos sexy y de moda tienden más a la
música house, mientras que el tecno y electro sugieren imágenes
más duras y minimalistas. Los VJs de club asumen el reto de intercambiar
visuales con un sonido ambiente desconocido y una pista de baile impredecible,
limitando a menudo la comunicación entre el VJ y el DJ a cuestiones de
estilo.
En
respuesta, algunos VJ emergentes han formado grupos con músicos. Estos
colectivos A/V producen performances donde la interacción entre imagen y
sonido llega a niveles más
elevados. 242.pilots de Nuva York, Farmers Manual de Viena, Visual Kitchen de
Bruselas o Slub de Londres efectivamente desdibujan la división entre
sonido e imagen, con aclamación de la crítica y éxito
entre el público. Esta tendencia no deja de aumentar frente a las
performances audiovisuales. El año pasado 242.pilots ganó el
Golden Award en la categoría de imagen en el festival de medios
Transmediale de Berlín. Otros festivales de video y cine han
añadido categorías experimentales para inlcuir DVDs y actuaciones
en directo en sus programas. El público reclama nuevas experiencias
audiovisuales, pero los artistas siguen precisando sitios con el equipamiento
técnico necesario para mostrar su obra. En Bruselas, Nico Wierink, el
promotor y fundador de Cimatics, organiza eventos especiales para
representaciones audiovisulaes que satisfacen estas necesidades:
“La
idea de organizar un festival de VJs era bastante simple; teníamos
algunos buenos VJs belgas y ninguna plataforma específica aquí en
Bélgica. Pioneros del VJ, como Coldcut, Hexstatic o Visual Kitchen me
dieron un gran empujón.. Y me impresionaron mucho los
espectáculos en directo de Exceeda. Queríamos montar juntos un
programa que pudiera ofrecer una visión global de la cultura VJ en todo
el mundo – montajes DJ/VJ, performances A/V, cine en directo, proyecciones, charlas, sellos de
DVD y talleres. El proyecto ha sido bien recibido desde el principio, lo que ha
sido una excelente motivación. Creo que había una gran demanda de
los artistas“.
La DJ norteamericana Samira respalda el optimismo de Wierinick al explicar el ímpetu por añadir una sección de VH a Sister SR, una página web dedicada a promocionar las DJs femeninas:
“Me di cuenta hace poco de que no conocía a ninguna mujer VJ; además, no podía recordar haber visto a ninguna mujer que hiciera los visuales en los clubes o fiestas, a pesar de haber asistido a tantos. Sé que existen, pero al igual que ocurre con los DJs, hay menos mujeres que hagan de VJ que hombres. Y a mi me gustaría comenzar a trabajar con alguna VJ y hacer posible que las VJs femeninas muestren su talento. La nueva sección de VJ de Sister SF es el principio de eso“.
El
colectivo de diseño con sede en Londres D-Fuse tiene la intención
de publicar un libro sobre los VJs este año, que espera introducir a la
cultura VJ en las principales corrientes artísticas y contribuir al
sugimiento de una comunidad
más profesional y organizada. Dina argumenta que esta clase de
publicaciones es necesaria para el futuro de los VJs:
“Hay
gran expectación por las representaciones Audio/Video actualmente. El
campo de los VJs ha crecido con velocidad, especialmente en el Este de Europa y
en Japón. Ahora se ha introducido en el mundo de la publicidad. Pero el
problema es que esta escena está gestionado por aficionados, y salvo que
desarrolle una plataforma sólida, todo se podría venir abajo.
Lamentablemente hay demasiados VJs improvisados y desorganizados. Pero esto sucede en todos los
ámbitos, el pez grande en un estanque pequeño. El circuito de los
VJs tiene que trasladarse a las principales tendencias para poder expandirse.
Tenemos la sensación de que este libro es importante, dejará una
impronta y fijará a la escena.“
A pesar
del aumento de la actividad y la publicidad, muy pocos VJs se ganan la vida con
ello. La mayoría de VJs reconocidos internacionalmente llegan a adquirir
notoriedad como artistas o diseñadores inicialmente. Incluso en
Japón, donde los VJs ha captado un notable interés del
público en general, surgen muy pocos artistas reconocidos de un terreno
amplio y competitivo. Como virtualmente no existe un mercado para las mezclas
de VJs, los VJ, que a diferencia de los DJs no pueden vender cintas o CDs con
sus mezclas, sólo cuentan con las actuaciones en directo para compartir
su obra con el público.
No
obstante, la comunidad de los VJs ve su futuro con optimismo. En el
espectáculo de VJ AVIT, en Brighton, Inglaterra, el VJ Anyone
habló de los VJs como de una religión, un lugar donde los
jóvenes de un futuro próximo se reunirían para sus
ceremonias. El VJ Johnny DeKam de hecho ha vendido su programa de VJ a grupos
religiosos del sur de los Estados Unidos. Los festivales audiovisuales de
varios días de duración que se celebran en España suscitan
comparaciones espirituales, indicando que los VJs y DJs han comenzado a
desempeñar funciones de sacerdotes y chamanes para la generación
post-MTV.
Sin
embargo, con el desarrollo cada vez más rápido, los roles apenas
permiten que esto solidifique. Nico, de Cimatics, prevé que los MJs,
(Media Jammers o Malabaristas) que controlan tanto el audio como el video,
sobrepasarán a los VJs. Benton reclama una interacción
física de las herramientas visuales como las tencologías inmersivas
de proyección. Prosigue: “lo que ahora denominamos VJ se
transformará en una habilidad básica que todo el mundo maneje un
poco, como garabatear, aprender a tocar un instrumento o escribir un diario.
Aunque en ese punto, el VJ se parecerá más a un jugador de
videojuegos en una sesión de chat. Me atraen las posibilidades del VJing
como un medio
de expresión y comunicación cotidiano; una evolución
natural para los niños de hoy, que aprenden a manejar el ordenador antes
que a leer o a escribir. Una niña de nueve años que se
sentó a mi lado me dió el análisis más acertado de
mi obra tras verme trabajar durante quince minutos en mi portátil.
Las
afirmaciones de Johnny y Nico pueden ser un poco ambiciosas, pero durante un
taller reciente en Barcelona, más de 20 personas se reunieron alrededor
de una gran mesa manteniendo la corriente de imágenes y sonidos durante
horas. Nadie tuvo tiempo de darse cuenta de si había o no
público, y además no importaba realmente, la representación
conjunta en directo ya era de por si una sensación increible.
SOLU
es una agitadora visual y activista cultural de Barcelona. Ha actuado en directo en el festival SONAR de
Barcelona, Transmediale en Berlín, la Bienal de Música de Zagreb,
el Cimatics Festival de Bruselas, el Museo de Arte Contemporáneo de
Helsinki, el barco de Greenpeace Rainbow Warrior y otros escenarios y eventos.
Es la otra mitad de los desaparecidos fiftyfifty.org. SOLU también
participa en FEMALEPRESSURE.NET, SISTERS SF, MICROCINEMA